
12 de agosto, 2026. Eclipse total en España
11.08.2026
5 min de lectura
Hay una relación entre el socialismo español y la astronomía que, a estas alturas, merece ser estudiada con rigor científico. No sabemos si en el CSIC existe ya una línea de investigación dedicada al asunto, pero materia prima no falta.
Todo empezó, al menos para la memoria colectiva, con Leire Pajín y aquella célebre «conjunción planetaria» a ambos lados del Atlántico. Corría 2009 y se aproximaba la coincidencia de Barack Obama en la Casa Blanca y José Luis Rodríguez Zapatero en la presidencia de turno de la Unión Europea. Aquello no era simplemente una coincidencia política: era, según la célebre explicación, prácticamente un fenómeno astronómico, un acontecimiento planetario.
Dos líderes progresistas. Dos continentes. Una conjunción.

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Copérnico, Newton y Galileo probablemente jamás imaginaron semejante aplicación de la astronomía a la política.
Y ahí comenzó lo que, hoy, ya se puede considerar una tradición.
Primera ley de la astrofísica socialista: la Tierra es del viento
Después llegó Zapatero. El entonces presidente decidió ampliar los límites de la física conocida y, en la Cumbre del Clima de Copenhague de 2009, dejó para la posteridad aquello de:
«La Tierra no pertenece a nadie. Solo al viento.»
Una afirmación revolucionaria, el viento es el propietario del planeta que habitamos. La Tierra ya no era de los terratenientes, ni de los Estados, ni de sus habitantes, era del viento.
Siendo socialista, no explicó quien pagaba el IBI, porque yo pago el de mi casa, el viento no me ayuda.
Segunda ley: el infinito es el infinito
Años después, el mismo visionario, Rodríguez Zapatero volvió a internarse en territorios donde pocos políticos se atreven a entrar. En 2023, durante un mitin en San Sebastián, se lanzó directamente al problema del infinito:«El infinito es el infinito», así comenzó y no contento con esa frase tan profunda y tal plena de conocimiento, abundó en el tema «el universo es infinito, muy probablemente.». No debía estar muy seguro y de ahí ese “muy probablemente”.
También, añadió una reflexión sobre la excepcionalidad de la Tierra y de nuestra especie, hasta llegar a la idea de que somos el único lugar del universo donde se puede leer un libro y amar. Todavía nos estamos recuperando de tan alto discurso.
El infinito siempre permite una salida airosa. Si algo no se entiende, siempre podemos explicarlo con el infinito. El ¿Déficit? Infinito, ¿Promesas? Infinitas, ¿Explicaciones? Infinitas, ¿Resultados? Bueno… eso ya pertenece a otra galaxia.
Y ahora llega el eclipse
Y cuando uno pensaba que la relación entre el socialismo español y la astronomía ya había alcanzado el límite de lo imaginable, aparece el 12 de agosto de 2026.
Un eclipse total de Sol, atravesará España. Será el primero visible con estas características desde 1905, hace 121 años. La franja de totalidad recorrerá España de oeste a este, desde Galicia hasta Baleares y durará alrededor de 90 segundos en los lugares en que dicha franja sea visible. España fundida a negro, y esta vez hay que ser justos, no es culpa de Pedro Sánchez, no, esta vez, por una vez, la astronomía es la culpable.
España cara al sol
Este será el gran hito del progresismo, aquí viene la verdadera ironía. Porque este acontecimiento astronómico se producirá durante el mandato de Pedro Sánchez, presidente de un Gobierno socialista que se ha presentado reiteradamente como el más progresista de la historia de España.

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Y resulta que, bajo su presidencia, precisamente bajo su presidencia, millones de españoles estarán mirando cara al Sol —con las correspondientes gafas homologadas, por supuesto— para contemplar este eclipse total.
Hay que reconocerle el mérito, esto sí que es transformar la sociedad, más de veinte millones de españoles cara al sol, todos juntos, Sin distinción de sexo, edad, ideología, comunidad autónoma o clase social. Todos cara al sol. Nadie lo podrá mejorar.
Hay ironías que ningún guionista podría mejorar. Y, además, sin necesidad de aprobar ninguna ley.
Yebes: el eclipse también tiene zona VIP
El Gobierno ha elegido el Observatorio de Yebes, en Guadalajara, como centro oficial de seguimiento del eclipse. Allí se juntarán varios ministros, es de suponer con un catering de la tierra. El presidente no está confirmado, si Pedro Sánchez decide contemplar el fenómeno desde Guadalajara, habrá encontrado una magnífica oportunidad para hacer lo que mejor sabe hacer en un acontecimiento histórico: estar donde están las cámaras. La comparación con Ceuta resulta inevitable. Su presencia no está confirmada, veremos su última decisión.
El calendario presidencial también parece tener sus propias órbitas y Ceuta debe estar en otro planeta de este infinito universo socialista.
Algunos informan que España se oscurecerá durante unos instantes. Otros piensan que lleva fundida a negro desde hace años.

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Este eclipse, cara al sol, puede entrar en ese gran legado de la astronomía socialista. Después de la conjunción planetaria, de que «la Tierra no pertenece a nadie, solo al viento», de que «el infinito es el infinito» y de que «el universo es infinito muy probablemente», no podíamos esperar que la astronomía socialista terminara de otra manera. El perfecto final es un eclipse total.
Los ciudadanos que tenían previsto contemplar desde Yebes un acontecimiento astronómico, que no se repetía desde 1905, tendrán que buscarse otro sitio. Hasta para mirar al cielo hay clases.
Comentarios
Juan Carlos Arenas
anteayer
Las condiciones cósmicas apoyan al que manda sea rojo o azul, al final todo bajo el sol.
Roberto
anteayer
Fina ironía plena de aciertos. Excelente post. Bravo José
Crazy Horse
anteayer
sin duda, España lleva eclipsada desde que esta gente asumió el gobierno. La lista de destrozos a España es interminable..... y todavía queda...




Ignacio
ayer
Tío, buenísimo!!! Me ha encantado; desde el principio con sonrisa y risa. Muy bueno!