
España Campeón del mundo de futbol masculino 2026
22.07.2026
10 min de lectura
España conquista el mundo con justicia
Antes incluso de que comenzara a rodar el balón, la final dejó una imagen que merece destacarse. La megafonía del estadio pidió expresamente a todos los asistentes que se pusieran en pie durante la interpretación de los himnos nacionales de España y Argentina como muestra de respeto hacia ambos países y sus selecciones. La petición fue atendida de manera ejemplar por los aficionados, que guardaron un respetuoso silencio durante ambos himnos, ofreciendo una lección de civismo en uno de los escenarios deportivos más importantes del mundo. Un gesto sencillo, pero cargado de significado, que recordó que la rivalidad puede convivir con el respeto y la deportividad. En tiempos en los que con demasiada frecuencia se confunde la pasión con la falta de educación, escenas como esta dignifican el deporte. A partir de ahí, durante el partido, uno de los equipos se olvidó de la deportividad.
España vuelve a la cima del mundo
España escribió una nueva página dorada en la historia del fútbol al proclamarse campeona del Mundial 2026 tras derrotar por 1-0 a Argentina en una final de enorme intensidad, en ocasiones violencia, que solo pudo resolverse en la prórroga. Como ocurriera en Johannesburgo en 2010, cuando Andrés Iniesta decidió la final en el minuto 116, esta vez fue Ferran Torres quien encontró el gol de la gloria, en el minuto 106, para devolver a la selección española a lo más alto del fútbol mundial.

Campeones del mundo 2026
La victoria fue el premio a un equipo que quiso ganar y dominó el encuentro de principio a fin. España monopolizó la posesión, impuso el ritmo del partido y obligó a Argentina a defender durante largos periodos muy cerca de su propia área. Incapaz de discutir el control español desde el juego, el hasta ahora campeón del mundo recurrió en numerosas fases del encuentro a la dureza, las interrupciones constantes, las pérdidas deliberadas de tiempo y las provocaciones, alejándose de la propuesta futbolística que se espera de la final de un Mundial y de un equipo a su altura.
El conjunto de Luis de la Fuente generó las mejores ocasiones, pero se encontró con un inspirado Emiliano "Dibu" Martínez, cuyas intervenciones mantuvieron con vida a Argentina cuando el dominio español ya merecía reflejarse en el marcador.
España atacaba y atacaba, con paciencia y criterio, mientras Argentina se limitaba a resistir y buscar alguna transición aislada. El empate al término de los noventa minutos respondía mucho más a la falta de acierto de España que a una verdadera igualdad sobre el terreno de juego.

Jugadores españoles celebrando el título de campeones del mundo 2026.
La polémica, que había aparecido con anterioridad por la dureza del equipo argentino, estalló en la prórroga. Nico Williams marcó el que parecía ser el 1-0, pero el colegiado esloveno Slavko Vinčić anuló la acción al señalar previamente una supuesta falta de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi. La caída del defensa argentino fue muy protestada por los jugadores españoles, que entendieron que el contacto era insuficiente para invalidar la jugada. Como el árbitro había hecho sonar el silbato antes del remate, el VAR ya no pudo intervenir. Era el segundo gol anulado a España en la final, una decisión que alimentó el debate arbitral que había llevado al equipo argentino hasta la final. El gol debió haber subido al marcador.
Lejos de acusar el golpe, España mantuvo la calma, no entró a las constantes y antideportivas artimañas argentinas y continuó buscando el gol con la misma convicción. La recompensa llegó pocos minutos después. Ferran Torres apareció en el momento decisivo para culminar una gran acción ofensiva y marcar el único tanto que acabaría subiendo al marcador. Un gol que hizo justicia a lo visto durante los 120 minutos de juego.
Paradójicamente, España necesitó marcar tres goles para proclamarse campeona del mundo: dos fueron anulados y solo el tercero resultó definitivo. Un desenlace que terminó premiando al equipo que más propuso, más atacó y más cerca estuvo siempre de la victoria.
La selección de Luis de la Fuente rozó la excelencia durante toda la final. Dominó el balón, minimizó por completo el potencial ofensivo argentino, mantuvo una extraordinaria solidez defensiva y nunca renunció a su identidad futbolística. Si algo le faltó durante buena parte del encuentro fue únicamente acierto en los últimos metros.
Al final, el fútbol terminó imponiéndose. España nunca cayó en el juego brusco ni respondió a las constantes provocaciones de su rival. Se mantuvo fiel a su estilo, apostó por el balón hasta el último minuto y acabó conquistando, con todo merecimiento, su segunda estrella mundialista.
Estadísticas y premios individuales
España ha destrozado a Argentina, no solamente en el marcador sino en todas las estadísticas, menos en dos: tarjetas rojas y tarjetas amarillas.
España ha tenido un 65% de posesión, ha rematado 20 veces, de las cuales 12 han sido a portería. Argentina, ha tirado dos veces, cuando ya iban perdiendo y ningún remate fue entre los tres palos. El portero argentino realizo 11 paradas, Unai Simón, ninguna.
Un dato: el primer disparo a puerta de Argentina fue en el minuto 117. Es evidente que no salieron a ganar.

Estadísticas de la final España-Argentina
España ha combinado hasta dar 762 pases frente a los 357 de Argentina. Ha recuperado 60 balones frente a 54 de Argentina.
Pero hay dos estadísticas en las que Argentina ha sido claramente superior, las tarjetas. Argentina ha recibido 4 amarillas y una roja, España se quedó a cero.
España se marcha con el título de campeón, pero además Cubarsi es elegido el mejor jugador joven del mundial, Unai Simón el mejor portero y Rodri el mejor jugador del mundial. No hay más comentarios.

Unai Simón, Rodri y pau Cubarsí con sus t´tulos individuales : mejor protero, mejor jugador y mejor jugador joven del mundial.
Críticas al comportamiento de Argentina
Hubo tangana final y antideportivas acciones protagonizadas por jugadores argentinos durante el partido y también en la ceremonia de entrega de medallas y la copa de campeones del mundo a España. Argentina no pudo ganar y tampoco supo aceptar la derrota.
Algunos, varios, jugadores argentinos haciendo trucos sucios durante el partido, empujones a las espaldas para desequilibrar al rival, entradas con una dureza extrema, fingir que no han cometido faltas, fingir que han sido derribados, intimidar a los árbitros, intentar que los rivales sean expulsados, actuar de forma antideportiva...
No hay ningún equipo que haya merecido tanto perder un partido. Fueron desagradables durante todo el torneo, pero, especialmente en la semifinal y la final fueron actuaciones vergonzosas. Vergonzosas y embarazosas para el fútbol

Escenas lamentables protagonizadas por ciertos jugadores argentinos al terminar la final. Otros compañeros exhibieron la deportividad natural
Siendo claros, Argentina debió terminar el partido con 9 jugadores. Durante el partido, Leandro Paredes tuvo que ser expulsado tras sus dos primeras intervenciones que eran tarjetas amarillas muy claras. Salió para eso, para montar follón. Quizás recordando el vergonzoso espectáculo que protagonizó hace cuatro años en Qatar, tras una terrible entrada y lanzar un balonazo al banquillo holandés estando apenas a diez metros de distancia.
Finalizado el partido de ayer, recibió tarjeta roja por dos agresiones a Eric García y Gavi, las imágenes son claras. Paredes parece más un luchador que un jugador de fútbol. Su compañero Thiago Almada le ayudó en la lucha. Y un miembro del cuerpo técnico de Argentina Roberto Fabian Ayala, ex jugador del Valencia FC, agredió a Dani Olmo al finalizar el partido.
Otamendi hizo una simulación en el gol anulado a Nico Williams, otra maniobra de marrullería y fingimiento. Finalizado el partido se encaró con Rodri, a quien Molina había golpeado anteriormente en otro episodio de antideportividad y violencia. También las imágenes son claras.
Durante la ceremonia de entrega de medallas, el equipo argentino al completo se puso de espaldas al equipo español cuando los jugadores recibían sus medallas. Homenajeaban a Messi, dicen, que no nos cuenten milongas. Respeto al campeón y agradecer el apoyo de la afición son compatibles. No era necesario que todo el equipo argentino se pusiera mirando a la grada si era un homenaje a Messi. De hecho, algún jugador si está de cara al equipo español en señal de respeto y deportividad. No nos quieran engañar con lo que hemos visto todos.

España hace pasillo a Argentina que da la espalda al combinado español en la celebración del título
En fin, no supieron perder. Es de esperar una investigación de FIFA sobre estos acontecimientos con sanciones ejemplares a ciertos jugadores que, además, son reincidentes en este comportamiento antideportivo.
Siento mucho este comportamiento de Argentina. He visto a grandes jugadores argentinos en mi equipo, el Real Madrid y les tengo enorme cariño y aprecio: Angel Di María, Fernando Redondo, Jorge Valdano, Gonzalo Higuaín y hace más tiempo a Eduardo Anzarda, Oscar “Pinino” Más, Carlos Guerini. Todos grandes jugadores transmisores de ese juego de calidad regate y toque que hizo famosos a los jugadores argentinos. Alfredo Distefano el gran referente del madridismo, era argentino. El juego de la final le haría enmudecer de vergüenza.
No todo fue así, Scaloni fue todo deportividad y es de agradecer su comportamiento. Eso si es Argentina.
Parece que hoy, algunos jugadores argentinos se fijan más, como referentes, en la violencia de jugadores como Aguirre Suarez que llegó incluso a entrar en prisión por su comportamiento o en ocasiones en el uso del engaño, como es el caso de Cholo Simeone y la discutida expulsión de David Beckam en la copa del mundo de 1998. El propio Simeone reconoció que el arbitro “había caído en mi trampa”. Al fingir agresión, Beckam fue expulsado. Objetivo cumplido.
Esperemos que, por el bien del futbol, FIFA tome cartas en el asunto, algunos jugadores sean sancionados con ejemplaridad y Argentina recupere su espíritu futbolístico.
Mención aparte merece este árbitro esloveno Slavko Vinčić, que expulsa jugadores por desplazar balones, pero no ve las amarillas de Paredes y aprecia una falta, inexistente, de Merino para anular un gol legal a España.
España ya tiene la segunda estrella, ganada frente a Argentina. España y el mundo entero lo celebra. Ganó el fútbol.
Posiblemente sea la última final de Leo Messi. Un gran jugador a quien deseo lo mejor en su próxima actividad o en los años de fútbol que aún le queden. Hoy el equipo no estuvo a su altura.
Y para terminar, la celebración, Madrid se volcó con los campeones
Tras visitar el palacio de la Zarzuela y recibir el homenaje de la familia real, la celebración en Madrid fue el colofón perfecto a un Mundial inolvidable. En Madrid, más de dos millones de personas salieron a las calles para recibir a la selección española y compartir un triunfo que trasciende lo deportivo. Desde el recorrido del autobús descapotable hasta la gran fiesta final, la ciudad se tiñó de rojo y amarillo entre banderas, cánticos y una emoción desbordante.

Celebración en las calles de Madrid
Jugadores y cuerpo técnico agradecieron el apoyo recibido durante todo el campeonato y dedicaron el título a una afición que nunca dejó de creer. Familias enteras, venidas de toda España, jóvenes y mayores celebraron unidos una noche que quedará grabada en la memoria colectiva del deporte español.

La familia Real celebra el título con los jugadores y el cuerpo técnico en el palacio de la Zarzuela
La segunda estrella ya forma parte de la historia. Como ocurrió en 2010, España volvió a demostrar que, cuando el talento, el trabajo y el espíritu de equipo se unen, no existen metas imposibles. Madrid fue una auténtica fiesta y el país entero celebró el regreso de la selección a la cima del fútbol mundial.
¡Enhorabuena, campeones del mundo!
¡¡Vamos España!!

Campeones del mundo 2026 y el próximo mundial se jugará en España
Comentarios
Frank
hace 3 semanas
Spain was much better. Argentina should have never reached the final.




Juan Carlos
hace 3 semanas
Excelente relato. Arriba España. Viva España. Campeones del Mundo 2026