
Cáceres, Dire Straits y un 40 aniversario
2025-03-08
17 min de lectura
Cáceres, preciosa ciudad de Extremadura, Dire Straits una de las mejores bandas de música del siglo XX, y la celebración de un 40 aniversario. Encontrar una relación puede parecer difícil, pero no lo es.
Verano del 79: La Mili en Cáceres
El verano de 1979 fue uno de los más calurosos que recordábamos. Finalizado el cuarto curso de nuestros estudios de ingeniería nos incorporábamos al servicio militar, el paso inevitable: la mili.
La instrucción militar en la escala de complemento, más conocida por IMEC, era una buena manera de compaginar estudios y servicio militar. En 1979 se realizaba en dos ciclos. El primero, 3 meses de campamento y otros tres de academia. El segundo, tras finalizar los estudios en 1980, seis meses de prácticas que se completaban con el empleo de alférez y un primer sueldo.
El campamento lo realizamos en el CIR Número 3 de Santa Ana en Cáceres, y los tres meses siguientes en la Academia de artillería de Fuencarral. Pero, primero, había que sobrevivir al sofocante calor de Cáceres en julio y agosto.
Desde el primer día, aprendimos las reglas del juego: formaciones interminables bajo el sol, instrucción con el CETME, desmontajes y limpiezas de armas, marchas nocturnas, y un durísimo trabajo físico. Allí dejamos muchos kilos de peso, una buena montaña de grasa y nos familiarizamos con los cardos del campo extremeño que, dicho sea de paso, pinchaban como demonios.
Muchas anécdotas de esos días. Las meriendas en el bar de la Pollería, las migas de El Figón, el pasador del pistolete, la bocacha apagallamas, detalles importantes de nuestro entrenamiento. Allí, el número 21048 se convirtió en mágico. Con el tiempo, su significado sigue vivo cada año por Navidad. Quien sabe si todavía queda alguna página por escribir.
Fueron tres meses muy duros, pero también inolvidables. Nunca jamás, hubiera pensado ser capaz de hacer todo lo que hice. Con el tiempo, la mili quedó como una anécdota más en nuestras vidas, pero aquellos días de Cáceres, de calor abrasador y amistades forjadas en el sudor, la risa, el esfuerzo y el compañerismo, nunca se borrarán de la memoria.
Tenía un Seat 600E matrícula M-910228 que era nuestro medio de transporte. Mi compañero y amigo JMOM me acompañaba en los viajes Madrid-Cáceres-Madrid. Recuerdo como otros compañeros que viajaban en un Citroen 2CV nos pasaban por la carretera, a mayor velocidad, pero cuando llegaban las estribaciones del Puerto de Miravete, allí Gustavo (que así había bautizado al Seat 600 para poder utilizar en Madrid el recién inaugurado carril “solo Gus”) los iba pasando uno tras otro. Era un fenómeno Gustavo.
Durante la semana, Gustavo quedaba aparcado frente al CIR, en una esplanada que hacía las veces de aparcamiento, por supuesto, al sol. Muchas tardes, cuando podíamos, nos reuníamos a escuchar música en el coche que, a pesar del calor, nos ofrecía un refugio.
Fue allí, precisamente en el interior de Gustavo, en ese verano de 1979 donde descubrí a Dire Straits.
Dire Straits
Justo antes de ir a Cáceres había comprado el segundo álbum de Dire Straits de nombre “Communique”. Ese era el que escuchábamos en el viaje. Inmediatamente después, en algún fin de semana en Madrid, compré el primero de nombre “Dire Straits” Ambos estaban grabados en un par de cintas y los reproducíamos una y otra vez.

Nos sentábamos dentro del coche, algunos en los asientos y otros en el capó, metíamos un cassette en el reproductor y aquel sonido fresco, diferente, me cautivó al instante. Nunca había escuchado tocar la guitarra de esa manera. No había escuchado punteos de guitarra tan melódicos, tan limpios.
Parecía como si el ritmo de las guitarras y la voz rasgada de Mark Knopfler estuvieran hechos para acompañar nuestras tardes en Cáceres, para liberarnos de la tensión diaria y ofrecernos unos minutos de descanso y tranquilidad. Allí, fuera del entorno de nuestro capitán, VBC, las horas pasaban más lentas.
El sonido de Dire Straits fue como una revelación, algo nuevo, como una ventana a un mundo diferente que nos hacía sentir bien, como si fuéramos rockeros en una época de soldados
Nos reíamos, bromeábamos sobre lo que haríamos después de terminar la mili, sobre las asignaturas del último curso, pero en esos momentos, con la música de fondo, sentíamos que el tiempo se detenía. Nos olvidábamos del calor abrasador, de los entrenamientos interminables y de las órdenes del capitán. Dire Straits fue la banda sonora no oficial de ese verano de 1979. Una marca de días de camaradería, de interminables charlas y sinceramente, de mucho sufrimiento físico y, en ocasiones, mental.
"Communique" era una maravilla. Recuerdo perfectamente el final de “Where do you think you´re going” yo pensaba que esa maravilla no podía terminar así, tan corta. Lady Writer sonaba una y otra vez. La guitarra de Mark Knopfler sonaba limpia, profunda y clara, los punteos eran una pura sinfonía. Hasta el modesto radiocassette “Sharp” y los altavoces de Gustavo lo reproducían con un excelente sonido. Estábamos enganchados, era una atmósfera impresionante.
Del primer álbum, “Dire Straits” sobresalía una canción “Sultans of Swing”. No se cuantos miles de veces la pudimos escuchar. Era el tema insignia, sonaba en bucle, con su inconfundible solo de guitarra, mientras nos dejábamos llevar por la melodía que evocaba sensaciones de libertad, algo que, en ese momento, nos parecía un lujo inalcanzable. Volveremos más tarde a esta canción.
"Down to the Waterline" con ese comienzo tan especial, se hizo una de las favoritas, de nuevo un punteo sensacional que se nos quedaba grabado en la mente. Me gustaba mucho “Lions”, tenía un ritmo menos convencional igual que pasaba con “In The Gallery”. Todas las canciones se quedaban cortas, tendrían que durar el doble o el triple, pensaba yo.
Aquel grupo, tan nuevo para mi, pasó, de ser solo un "descubrimiento musical" a un aliado, a un escape que me acompañó en esos momentos de tensión, de incertidumbre, de espera. En el pequeño coche, en medio del calor extremeño, Dire Straits era nuestra banda sonora personal.
Pasados los años, en mi colección tengo todos los álbumes de estudio y varios en directo, en versiones de LP vinilo, CD y varios DVD.. He tenido la oportunidad de ver a Dire Straits cuatro veces en 1983, 1985 y 1992 (2 veces) y posteriormente a Mark Knopfler en, creo, dos ocasiones.
En 1984 lanzaron el primer álbum en directo, "Alchemy" que fue una revelación. Aquellas canciones, que tantas veces había escuchado en los discos originales, algunas de las cuales ya se habían convertido en himnos personales, tomaban ahora una nueva dimensión. Escuchar aquellas versiones en directo era como escuchar a un nuevo Dire Straits, con la misma esencia, pero llevada al límite de lo que podría ofrecer la música en directo. Cada tema era como una transformación, una obra de arte que crecía y se expandía en mis oídos.

Las canciones de 4 minutos se convertían en sinfonías de 11 y 15 minutos. Los solos de guitarra se alargaban, se estiraban, llevándonos a un viaje musical que solo Mark Knopfler podría haber orquestado. "Sultans of Swing", que ya era una maravilla en el disco original, ahora era una pieza monumental en directo, llena de improvisaciones y giros que solo un guitarrista con su virtuosismo podría conseguir. Cada nota parecía tener un propósito, una emoción detrás, y las canciones tomaban vida propia.
Las versiones extendidas de temas como "Tunnel of Love" o "Romeo and Juliet" se convirtieron en algo más que canciones; se convirtieron en experiencias sensoriales. El virtuosismo de Knopfler se desplegaba en cada acorde, y sus solos de guitarra parecían romper las barreras del tiempo y el espacio, llevándonos a un estado casi meditativo. El solo final de Tunnel of Love quedará en la historia de la música. Hablaremos más tarde.
De alguna manera, "Alchemy" se convirtió en un álbum imprescindible. A pesar de haberlo escuchado millones de veces, en cada nueva audición descubría algo nuevo, una magia que nunca se agotaba. El único fallo que siempre le he puesto es la maldita manía que tiene mucha gente de dar palmas acompañando (sería mejor decir intentando acompañar) la canción. Si hubieran tenido las manos en los bolsillos el álbum mejoraría sustancialmente.
"Alchemy" no solo se convirtió en mi referencia en directo de Dire Straits, sino que fue también un testimonio del poder de la música en vivo. Ese álbum siempre ha sido el recordatorio de que, aunque ya había disfrutado de sus versiones en estudio, el alma de la banda se encontraba en esos momentos en el directo, donde Mark Knopfler y sus compañeros sacaban lo mejor de sí mismos, llevando esas canciones a niveles inimaginables.
Nunca he dejado de escucharlos. Como una medicina, de vez en cuando hay que recibir tratamiento de Dire Straits. Siempre hay música de Dire Straits en mi vida cotidiana, y aquel verano de 1979 en Cáceres, rodeado de sudor, calor, guitarras y amigos, fue el punto de partida
El 40 aniversario
En el verano de 1985, Dire Straits realizaban una gira mundial para promocionar su nuevo álbum “Brothers in arms”. Casi 250 conciertos en más de 100 ciudades con asistencia de 2.500.000 personas. (También sería el año del concierto Live Aid para recaudar fondos para Etiopía).
Se cumple, en 2025, el 40 aniversario de esa gira. Gira que tuve la suerte de presenciar en directo, en Madrid en, quizás, el mejor momento del grupo. Después de Communique habían lanzado Making Movies y Love Over Gold. Brothers in arms , publicado en 1985, era una maravilla de álbum.
Cuatro veces he visto a Dire Straits en directo:
- 1983, 28 de junio, estadio Román Valero 1.200pts

- 1985, 3 de junio, gira Live in 85, estadio Román Valero 1.800pts

- 1992, 13 mayo Love Over Gold tour, estadio Vicente Calderón 3.800pts

- 1992, 6 octubre Making Movies tour, Pza de toros de Las Ventas 4.800pts

Los precios, todos en pesetas y como puede verse en ascenso progresivo.
Ese mismo año 1985, el 10 de julio de 1985, la gira Live 85, presentando “Brothers in Arms” celebraba conciertos en Wembley. Allí, en ese mítico estadio acudirían también el 13 de julio en el concierto Live Aid para recaudar fondos para Etiopía y, posteriormente, en 1988 para tocar en el concierto homenaje de cumpleaños y pedir la libertad de Nelson Mandela. Tocaron un magnífico repertorio, similar al de Madrid. De ese repertorio hay grabaciones no oficiales, de poca calidad y es obligado seleccionar el solo final de “Tunnel of Love”, del que hablaremos más adelante. Los últimos 5 minutos de la interpretación de esa canción son una auténtica maravilla.
Sultans of swing, Tunnel of love, Brothers in Arms
Después de haber ligado Cáceres, Dire Straits y el 40 aniversario, unas líneas para comentar tres canciones de Dire Straits. No puedo decir que sean las mejores, la música se saborea de manera diferente según el momento, la situación, el estado de ánimo y por ello, hay otras canciones que, según el momento, me pueden resultar mejores pero si tengo que elegir tres del repertorio de Dire Straits, no tengo duda, esas son: "Sultanes del swing", "Tunnel of love" y "Brothers in Arms". Todas por supuesto en sus versiones en directo. En mi opinión una vez que se escuchan las versiones en directo, los discos de estudio sirven como referencia para ver la evolución de la canción. Todas las versiones en directo superan a las correspondientes de estudio.
"Sultans of Swing"
Desde la primera vez que la escuché, "Sultans of Swing" se grabó en mi mente como una de esas canciones que iban a quedar para toda la vida. La forma en que Mark Knopfler pellizca con los dedos las cuerdas, el ritmo tan único y el solo de guitarra, todo en ella es perfecto.
"Sultans of Swing" no es solo una canción; es una obra maestra del rock, una pieza atemporal que siempre me hace sentir que el tiempo se detiene cuando la escucho. La capacidad de Knopfler para crear ambientes con su guitarra es sencillamente única.
Una cosa que define perfectamente a Dire Straits es que en cada interpretación, Mark Knopfler toca la canción de una manera diferente. Durante mucho tiempo, todavía hoy lo tengo, llevo en el coche una memoria USB (antiguamente era un CD), y en una carpeta tengo 19 versiones diferentes de "Sultans of Swing" en directo. He escuchado muchas veces las 19 versiones seguidas.
Mis dos versiones favoritas:
- La de 1988 en Wembley, concierto tributo a Nelson Mandela en su 70 cumpleaños para pedir su libertad, con Eric Clapton acompañando. La guitara suena más acústica a pesar de ser eléctrica y da una calidez especial a los solos de Mark Knopfler
- La de Wembley en 1985. A pesar de que la calidad no es fantástica, como he comentado, es una grabación no oficial. Este concierto completo es una maravilla y "Sultans of Swing" suena muy bien. El rostro perdido de Mark cuando entra en sus punteos te hace ver que no sabe como lo va a desarrollar, va tocando en cada momento según el sentimiento de ese preciso instante. Lo dicho, cada vez que toca la canción es una pieza diferente de todas las anteriores. El saxofón está espectacular y, me gusta mucho esa Fender Stratocaster roja y blanca (si, ya lo se, rojiblanca, pero es la más bonita...)
- Tendría que añadir una tercera, también de Wembley 1985, que corrresponde al concierto del 13 de julio, el ya mencionado Live Aid. Version similar a la segunda, pero siempre se puede descubrir algo diferente.

Live Wembley - 10 de julio de 1985

Live Aid - 13 de julio 1985
"Tunnel of Love"
Esta canción siempre me gustó y, en especial, el final, la parte del punteo de Mark Knopfler. Mis tres versiones favoritas, de nuevo en directo son las siguientes:
- Alchemy 1984. El disco es una maravilla, pero escuchar primero la versión de estudio y después la contenida en Alchemy te deja sin palabras. Pasamos de 8 minutos a 14. Esos seis de agregado son prácticamente la extensión del punteo final de la canción. Una maravilla.
- De nuevo el concierto en Wembley de 1985 dentro de la gira Brothers in Arms. Lo pongo en segundo lugar, pero quizás, el punteo final de esta canción es el mejor de todos los que he escuchado de Mark Knopfler, incluso supera al de Alchemy. La versión es excepcional, la atmósfera que se crea es única, la guitarra suena preciosa, es un punteo sinfónico como solamente Mark Knopfler ha podido crear, Cuando la escuchas tienes la necesidad de escucharla una y otra vez. Yo me hice un recorte de la canción y los últimos 6 minutos son como esa medicina que hay que tomar tres veces al día. El video, de nuevo, es de poca calidad, pero permite, no obstante, ver la cara y gestos de Mark. En el punteo hay melodía, melancolía, esperanza, un punteo que vale por toda la carrera de Mark. Es, quizás menos conocido que el de "Sultans of Swing", pero, como he dicho, perfectamente podría ser el mejor de su carrera.
- Me voy a atrever a dar otra fantástica versión de esta canción, como siempre en directo, donde el punteo final de Mark vuelve a ser emocionante, sonido soberbio, con Mark tocando como le gusta, a dedo limpio. Es la grabación, de 1986 en Sydney, simplemente excepcional.
Mi recomendación, dedicar media hora en You Tube a ver los últimos 6 minutos de estas tres versiones. En todas ellas, la entrada del piano en el último minuto expande la canción y la lleva a niveles de emotividad únicos.
Como ya he comentado, pero lo hago de nuevo, si los productores de los discos, hubieran bajado el tono de las palmas, todavía quedaría mejor. A los espectadores habría que atarles las manos para que no pudieran palmear. Vamos al concierto a escuchar a Mark Knopfler no al público dando palmas.
"Brothers in Arms"
Es la tercera de mis favoritas, diferente a las anteriores, de una densidad y profundidad superior. Incluida en el álbum de 1985 Brothers in Arms, quizás "Money for nothing" y "Walk of life" se hicieron más populares, más escuchadas y de mayor éxito pero la canción del álbum de mayor calidad es, en mi opinión, "Brothers in Arms".
Canción dedicada a los veteranos de la guerra de las Malvinas (Falklands), en una densa atmósfera, Mark describe la camaradería y la crítica punzante del belicismo a través de un soldado que está muriendo en el frente de batalla y lo hace rodeado de sus camaradas que le acompañan en los momentos finales de su vida. Una de esas canciones que Mark siempre toca en sus conciertos por el significado que tiene para él.
Al escuchar las versiones en directo de "Brothers in Arms", te sientes transportado a un lugar diferente, el sonido y el crescendo de la guitarra te hace relajar y reflexionar. La canción está interpretada con alma, es fácil sentirlo si se ven los videos. La cara de Mark es una perfecta descripción de la canción, los ojos perdidos solo mirando a la nada y a su guitarra. Es una de esas canciones que tocan el alma, que te hace pensar sobre la vida, la guerra, la hermandad, la lucha y la guerra.
El sonido de la guitarra en esta canción es tan emotivo que, aún después de tantas escuchas, cada vez que la oyes te llega al corazón. "Brothers in Arms" no es solo una canción, es una experiencia emocional que, con el paso del tiempo, sigue siendo tan poderosa como la primera vez que la escuché.
Mi versión favorita es una, aunque voy a dar dos:
- Versión en Wembley en 1988 con Eric Clapton acompañando a Mark en el concierto de 70 cumpleaños de Nelson Mandela, al que me he referido varias veces y que pedía su liberación (Mandela fue liberado 18 meses después del concierto, en 1990 tras 27 años en prisión). Es mi favorita, Mark está totalmente dentro de la canción es, quizás, la interpretación mas introspectiva de esta canción.
- La segunda versión es del concierto en Wembley en 1985. Otra magnifica versión, la guitarra suena más eléctrica que en la versión anterior. Espectacular interpretación. Una pena que no exista una buena grabación en audio y video. Nos conformamos con lo que hay, es mejor que nada.
- Y me atrevo a una tercera, el Mark Knopfler más maduro, 1996 concierto A night in London. Magistral versión, ritmo ligeramente más lento, voz más rasgada, la guitarra, como siempre excepcional y el apoyo de instrumentos de cuerda.
- Incluso una cuarta, grabada en el Royal Albert Hall en 2019. Se aprecia la evolución de la canción y la de Mark Knopfler. Suena de maravilla es, posiblemente, la más diferente de todas las interpretaciones.
La banda Dire Straits fue prohibida en Sudáfrica en 1979 por la decisión de donar a Amnistía Internacional todos los derechos recaudados por la venta de sus discos en ese país. Específicamente, a Mark Knopfler se le prohibió la entrada en Sudáfrica.
Bueno, pues ya hemos conseguido ligar Cáceres, Dire Straits y un 40 aniversario. No dejéis de escuchar y ver las versiones incluidas en los siguientes enlaces. Merecen mucho la pena. Eso es música.
Sobre Mark Knopfler, una muy completa publicación de Peter Redwhite (aunque su apellido sea "rojiblanco", es muy buena….)

Cubierta del concierto A night in London 1996 y libro de Peter Redwhite
Mark Knopfler sigue haciendo conciertos y en 2025 anuncia una nueva gira. Un maestro, uno de los más grandes.
Long Live Mark Knopfler
Enlaces a videos en You Tube
Enlaces a algunos de los videos comentados (siento mucho los anuncios.....)

https://youtu.be/eqxpQA5etd4?si=tDOQTixDkvHIUzWt
![Dire Straits feat. Eric Clapton - Sultans of Swing [Live from "The Nelson Mandela Tribute"]](/_next/image/?url=https%3A%2F%2Fi.ytimg.com%2Fvi%2FouQbb9MbOx0%2Fmaxresdefault.jpg&w=256&q=75)
https://youtu.be/ouQbb9MbOx0?si=5a6fcW0oyWuOTn2d
![Tunnel of Love — Dire Straits 1986 Sydney LIVE pro-shot [BEAUTIFUL VERSION!]](/_next/image/?url=https%3A%2F%2Fi.ytimg.com%2Fvi%2F2YajGjFJ93Y%2Fmaxresdefault.jpg&w=256&q=75)
https://youtu.be/2YajGjFJ93Y?si=rcSBx7YLacZJF_H7


https://youtu.be/dZXlQp0aKPU?si=pRiGUzDJ2asA4YLD
![Dire Straits / Brothers In Arms / Live Wembley Arena 1985 [HD]](/_next/image/?url=https%3A%2F%2Fi.ytimg.com%2Fvi%2FnQpXbKT6En0%2Fmaxresdefault.jpg&w=256&q=75)
https://youtu.be/nQpXbKT6En0?si=Qgo4CDKFQUGI-BX3

https://youtu.be/Z3_HTGdLXL4?si=ePRp_Gyv_KRaWuhD

Crazy Horse
hace 3 semanas
Cáceres preciosa ciudad, Dire Straits sensacionales y ese 40 aniversario lo he celebrado viendo los videos y escuchando el Brothers in Arms. Los enlaces a los videos son fantásticos.